ACRÓBATAS Y FUNAMBULISTAS

ACRÓBATAS Y FUNAMBULISTAS

foto-trapecistas

Hoy le toca el turno a los hijos de mis grandes amigas, a las que agradezco enormemente su apoyo constante y su amistad. Este es un “cuento-sueño”que nos habla sobre la tenacidad y la importancia de la lucha y el trabajo diario para conseguir nuestros propósitos.

SALTOS  Y RISAS. EL CIRCO DE LOS SUEÑOS.

“María quería ser malabarista.
– Las niñas no pueden ser malabaristas – escuchó en la radio.
Pero siete estrellas bajaron del cielo nocturno.
Entonces, María practicó con ellas durante siete minutos.
Finalmente, pudo ser malabarista.
Y movía con soltura siete estrellas de caramelo.
 
Eric quería ser equilibrista.
– Los niños no pueden ser equilibristas – le dijo su profesora.
Pero un rayo de sol se deslizó entre sus pies descalzos.
Entonces, Eric ensayó durante siete horas.
Finalmente, pudo ser equilibrista.
Y caminaba muy seguro por un hilo de plata.
 
Daniela quería ser trapecista.
– Las niñas no pueden ser trapecistas – le dijo su padre.
Pero la luna menguante se hizo un columpio de vainilla.
Entonces, Daniela se columpió durante siete días.
Finalmente, logró ser trapecista.
Y se deslizaba feliz en la media luna de la noche.
 
Aitana quería ser acróbata.
-Las niñas no pueden ser acróbatas – escuchó en la televisión.
Pero tres mariposas revolotearon alrededor de sus rizos azabaches.
Entonces, Aitana realizó saltos y figuras durante siete semanas.
Finalmente, logró ser acróbata.
Y realizaba movimientos como mariposas de terciopelo y tul.
 
Emma quería ser payasa.
– Las niñas no pueden ser payasas – leyó en el periódico.
Pero su gran abrigo gris se tiño de un arco iris hermoso.
Entonces, Emma practicó chistes, sonrisas y carcajadas durante siete meses.
Finalmente,  logró ser payasa.
Y llenó su vida de sonrisas enormes como globos de colores.
 
Violeta quería ser música.
– Las niñas no pueden ser músicas – le dijo su abuelito.
Pero una caracola apareció en su mesilla.
Entonces, Violeta escuchó el rugido de las olas durante siete años.
Finalmente, Violeta logró ser música.
Y cantó melodías saladas llenas de mar y ternura.
 
Matías quería ser mago.
-Los niños no pueden ser magos – le dijo su doctora.
Pero un gran fuego artificial explotó en su corazón.
Entonces, Matías colocó los trocitos ardientes en su vida durante siete lustros.
Finalmente logró ser mago.
Y realizó los más originales trucos de fuego y magia.
Las niñas y los niños pueden ser todo lo que se propongan.
Pueden ser malabaristas, equilibristas, trapecistas, acróbatas, payasos, músicos o magos. 
Y crear un circo lleno de estrellas, 
rayos de sol, medias lunas, mariposas, 
colores, caracolas y fuegos artificiales.
Y ser felices.
Y libres.
Con esfuerzo, ilusión, valor y fantasía”.
 
El cuento está incluido en mi libro “Música y Paz” de la Editorial CCS.
 
Y ahora una bella melodía para acompañar del Circo del Sol: “Alegría”.
 
Y para finalizar, os dejo un cuento precioso sobre sueños y circo.

 

6 Comments

  1. Anonymous dice:

    Hola soy sergio.Me han encantado las cosas nuevas k has puesto….

  2. Anonymous dice:

    ¡¡Gracias Patricia!! Es precioso. Mi trapecista y mi mago… seguro lo lograrán.
    Besos, Gema.
    Muak!

  3. Muchas gracias, Gema! Besos

  4. Cristina Blázquez Martín dice:

    Como el primer día que lo escuche!!!!!EMOCIONADA!!!!
    Cris

  5. Anonymous dice:

    Me EMOCIONA como el primer día que lo leí!!!!!
    FANTÁSTICO!!!!!
    Cris

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