ALEJANDRA, EL HADA DE LOS ESPEJOS

ALEJANDRA, EL HADA DE LOS ESPEJOS

El hada Alejandra (1)

Después de las vacaciones, descansados y con renovadas energías, retomamos nuestro trabajo en el blog mostrándoos un cuento titulado “Alejandra, el hada de los espejos” que entregamos el pasado mes de junio con motivo de una comunión. Acompañado del “El jardín de las hadas” de Maurice Ravel.

Esperamos que os guste.

 

ALEJANDRA, EL HADA DE LOS ESPEJOS

En la Catarata Cola de Unicornio vivía un hada muy especial.

Ella era la encargada de peinar las crines de agua que se precipitaban río abajo en la Comarca de la Luna.

El agua iba a parar a un embalse de inigualable belleza.

El paraje estaba rodeado de arces, pinos y abedules.

El hada Alejandra (4)

 

Su nombre era Alejandra.

Tenía nueve años.

Todos la conocían como “Pececillo”.

La joven hada peinaba el agua el agua con cepillos de coral.

Le encantaba nadar en las aguas cristalinas del embalse.

Y le cantaba melodías en el antiguo idioma de las mariposas.

A menudo cabalgaba hasta el Acantilado del Fin del Mundo.

 

A veces observaba su rostro en la superficie acuática

E imaginaba que su cabello era un arpa

En el que tocaba delicadas canciones de amor y amistad.

El agua le devolvía su propia imagen.

Al contemplarla, descubría su interior.

Sus dones y bondades.

Y también, aquellas cosas que debía mejorar.

Así, su melodía se hacía infinita junto al resto de la naturaleza.

El hada Alejandra (5)

Las noches no le gustaban pues tenía miedo de la oscuridad.

Y se abrazaba a su osito Kiko

Mientras observaba las estrellas.

 

Una mañana se le ocurrió algo mágico y divertido:

Sería maravilloso que todos los que le rodeaban,

Hadas de los campos y sirenas,

Duendes de granito y caballeros sin espadas,

Hasta las brujas de los bosques misteriosos…

Pudieran contemplar sus propios rostros.

Pero ella sola no podía hacerlo…

Entonces, pidió ayuda a sus amigos y familiares.

 

A su hermano Jaime y a sus padres, les pidió plata  de las Minas de los bosques de Harz.

Sus abuelos Margarita,  Luisi  y Eduardo consiguieron polvo de estrellas para ella, directo de constelaciones y estrellas fugaces.

Sus primos  Paula y Marcos le trajeron luz de las luciérnagas que habitaban en la Tierra de la Paz.

Y sus amigas, con las que formaba el increíble grupo de “Las Cinco Magníficas”  le regalaron trozos de cristal de la Cueva del Color: esmeraldas y zafiros, topacios y cuarzos anaranjados.

Por último, el abuelito, le envió desde el cielo uno de esos globos de colores que ella dejaba volar para él.

Un globo repleto de aire musical.

De melodías bellas de amor y valentía.

El hada Alejandra (1)

Pececillo mezcló todo ello con un poco de hielo de las montañas del Norte y sal de los mares de Sur,

Y peinó la pócima mágica con su cepillo de púas de coral.

Lo dejó secar siete días.

Cuando el tiempo pasó,

Cogió su gran invento y observó su propio rostro:

Alejandra había creado el primer espejo de la historia.

Contenta, realizó espejos para todos:

Para Jaime y sus padres,

Para sus primos, amigas y abuelos.

Pronto, el espejo se convirtió en un objeto muy común

Para humanos y seres mágicos.

En él se reflejan las personas.

Sus dones y bondades y también,

las cosas que deben mejorar.

Pececillo lo sacaba por las noches

Y apuntaba al cielo nocturno para observar las estrellas,

Que agradecidas y felices proyectaban su luz frente a la bella cascada y su hada.

Así, aprendió a escuchar la oscuridad…

Y dejó de tenerla miedo.

 

En la Catarata Cola de Unicornio,

En la Comarca de la Luna.

Vive un hada muy especial.

Su nombre es Alejandra y pronto cumplirá diez años.

 

Por las mañanas peina el agua el agua con cepillos de coral.

Después,  nada en las aguas cristalinas del embalse.

Más tarde, le canta melodías en el antiguo idioma de las mariposas.

A menudo cabalga hasta el Acantilado del Fin del Mundo.

Por las tardes, fabrica espejos.

Y por las noches, disfruta, quieta y silencio,

Junto a sus seres queridos,

De la música de las estrellas.

El hada Alejandra (2)

Alejandra, el hada de los espejos.

Patricia García Sánchez – Óscar Luque Ruiz

 

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