EL CENTINELA DE PIEDRA

EL CENTINELA DE PIEDRA

corazones de granito 001

Hoy os mostramos un cuento que nunca salió a la luz porque entregamos en el periodo de transición del blog a la web de modo que no teníamos cómo hacerlo.

“El Centinela de Piedra” es un Cuento Con Estrella, escrito por Patricia García Sánchez e ilustrado por Óscar Luque Ruiz. Está acompañado del “Intermezzo op.118 nº2” de Johannes Brahms.

El cuento fue realizado como presente para una boda: la de Marta y Juan y tiene como telón de fondo el impresionante paisaje granítico de la Pedriza. Tiene como protagonista la escalada, la música y el amor.

Que lo disfrutéis.

EL CENTINELA DE PIEDRA

 

Hubo un tiempo en el que existió gran rivalidad entre dos ciudades muy próximas dentro del Reino de La Pedriza.

Aquellos lugares estaban construidos con granito.

El cuarzo, el feldespato y la mica formaban ladrillos, torres y murallas,

castillos y alcazabas.

La Ciudad Anterior y la Ciudad Posterior vivían en continúo conflicto

y competían en fuerza y belleza.

pedriza 1

 

Cuenta la leyenda que en la Ciudad Anterior reinaba Gar – Anat.

Su hija se llamaba Marta.

Era conocida como la Doncella de la Música.

Ella enseñaba los misterios del sonido:

Intervalos de paz…

Sostenidos en el aire,

que flotaban en flautas de pan y caramelo.

 

Marta era conocida por su bella voz,

que sonaba a naranjos y a tierra roja,

a fuentes de agua de mar.

Era hija de Gar – Anat.

Reina de la Ciudad Anterior.

 

Alhambra

 

Cuenta la leyenda que en la Ciudad Posterior reinaba Tolletum.

Su hijo se llamaba Juan,

escalador incansable,

aventurero y descubridor de lugares ocultos.

Él enseñaba los misterios del movimiento:

carreras de amaneceres,

velocidad en las alturas,

trampolines de sonrisas.

Juan era conocido por tener una cuerda mágica.

Con ella era capaz de escalar cualquier montaña.

escalador

 

Cierto día, Marta tocaba el ukele en una pradera de amapolas.

Juan escalaba en el granito.

El joven escuchó la melodía y se acercó hasta ella.

De repente, una de las cuerdas del instrumento,

se tensó y se rompió,

descargando miles de partículas de amor.

Juan pensó cómo ayudar a la doncella de la música

y decidió prestarle su cuerda mágica

para poder recomponer el melodía de sus dedos.

 

Marta la colocó con cuidado en el mástil del ukelele.

Y la música comenzó a sonar de nuevo,

Eternamente…

guitarra

 

Cuenta la leyenda que los  jóvenes,

sellaron de nuevo  la paz en el Reino de La Pedriza.

El granito quedó unido por siempre.

La música y la escalada.

El amor y la libertad.

Las Torres y los Guerreros se  cansaron de batallar.

 

Y juntos, los amantes, colocaron una gran piedra

en los límites de las dos ciudades: la piedra del Tolmo.

Y un poco más arriba,

en el collado de la Dehesilla,

erguieron “El centinela”,

guardián eterno de paz.

Un centinela de piedra.

 

 

Juan y Marta escondieron los secretos del amor entre las piedras.

Ellas hicieron un laberinto para que nadie pudiera tocarlos.

La Pedriza se convirtió en un laberinto de amor.

 

pedriza 2

 

 

Desde aquél día,

Gar- Anat  y Tolletum están unidos.

Y Marta y Juan viven felices

entre piedras, música y libertad.

 

Si algún caminante se adentra en el laberinto de La Pedriza,

tal vez escuche su latido:

dos corazones de granito,

cosidos con una cuerda

Hecha de melodías, montaña y paz.

 

 

Patricia García Sánchez – Óscar Luque Ruiz

 

 

 

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