EL PRÍNCIPE DE ADRA

EL PRÍNCIPE DE ADRA

barco
Vamos celebrar el Día de los Enamorados de una forma muy especial. Os presentamos el Cuento Con Estrella: “EL PRÍNCIPE DE ADRA”, uno de los encargos más especiales que hemos tenido hasta el momento.
Mariano cumple hoy 90 años y su hija Mar le ha querido regalar uno de nuestros cuentos. Resumir noventa años en una pequeña historia ha sido todo un reto.
Además, el proceso de elaboración del cuento ha estado marcado por la cercanía de Mar, que al explicarme recuerdos, fechas y momentos especiales me ha hecho un poco partícipe de la vida de Mariano. Desde aquí mi más profundo agradecimiento y admiración. Ha sido un verdadero placer realizar este trabajo junto a ella. Realizar este tipo de cuentos nos hace amar realmente lo que hacemos.
Felicidades a ese Corazón Alado, protagonista de esta historia y de la vida de tantas personas a las que ha acompañado y cuidado con cariño y devoción.
Felicidades, Príncipe de Adra.

EL PRÍNCIPE DE ADRA
El joven extendió el brazo y recibió a la paloma mensajera con seguridad.
Despacio, cogió el tubo anular de su pata derecha.
Leyó con dificultad.
Su rostro se ensombreció.
Miró hacia el mar y observó la barquita de oro ondear en las olas.
Boabdil, último sultán de Granada, esperaba la señal.
La dio.
El barco se alejó despacio desde el puerto de Adra,
hacia tierras africanas.
Junto a Boabdil viajaba un príncipe árabe.
Su nombre era Mariano.
El anciano subió con dificultad a cubierta y miró el horizonte.
La noche cayó.
Las estrellas lo iluminaron todo.
Entonces, Mariano recordó.
Y en un hilo de pensamiento
engarzó conchas, estrellas  y besos,
juegos infantiles y medicamentos,
animales, plantas y ungüentos.
El anciano cogió la noche y, pausadamente,  la cortó en pedacitos.
 
“Mariano nació el 14 de Febrero en la tierra de la que partía: Adra.
Su madre, Laura, era maestra.
Su padre, Paco, abogado.
Tuvo dos hermanas: Laura y Carmen.
Superó enfermedades, hambres y guerras.
Una concha de mar y sal.
 
Viajó a Santiago de Compostela para estudiar.
Allí conoció el amor.
Remedios se convirtió en su esposa,
bella, elegante y preciosa.
Experta en brebajes mágicos sanadores.
Juntos anduvieron el camino,
compartiendo trabajos y sueños.
Un camino de estrellas,
-La Vía Láctea-
de ritmos y melodías bellas.
Una corona de cascabeles.
 
 
Cinco princesas crecieron en el jardín de Paracuellos del Jarama:
Laura, María José, Mar, María y Mayre.
Para ellas, se disfrazaba en Navidad.
Para ellas, encendía la chimenea.
Les enseñó a nadar en aguas cristalinas
y a montar en bicicletas voladoras que tocaban el cielo y las nubes.
Para ellas, construyó casas de madera,
y pintó paisajes de pájaros y juncos, de patos y flamencos,
en viejas telas de saco donde perderse las calurosas tardes de verano.
Con ellas, viajaban en coche a Galicia,
En viajes largos donde inventaba trabalenguas y acertijos,
adivinanzas y chistes.
Mariano aprendió a mirar la vida con los ojos de sus hijas.
Los espejos se miraban en él.
Un jardín de cinco rosas de cristal.
 
 
Lo pequeño se hizo grande y nacieron nietos y biznietos.
Y en su casa de Sagunto, volvió a mirar el mar de frente.
Mientras juegos y canciones infantiles lo llenaban todo de alegría.
Mariano restauró viejas maderas para confeccionar caballos donde trotar.
Construyó columpios y toboganes.
Reutilizó peonzas y recortables,
Y arregló cometas de colores,
para volar junto a palomas y pájaros,
y  enseñar a mirar la vida
con los ojos del corazón.
Pergaminos en libertad”.
 
Mariano contempló los primeros rayos del amanecer  naciendo desde el mar.
Extendió su brazo y recibió a la paloma mensajera con seguridad.
El cálido día lo inundó todo.
Sereno y tranquilo.
Delicados cascabeles le besaron con amor.
El Príncipe de Adra sonrió con orgullo y pensó: “No estoy peor”.
 
                                                                              Patricia García Sánchez – Óscar Luque Ruíz
Y para acompañar la canción favorita de Mariano: “La barca de oro” de Rocío Durcal.
Felicidades, Príncipe de Adra, Corazón Alado.

 

4 Comments

  1. Uno de los cuentos más emotivos. Me parece un gran trabajo y un regalo de esos que perduran. Los nietos y biznietos se ´podrán ir pasando el cuento de generación en generación para saber más de sus mayores.

  2. Gracias, como siempre, Maribel.
    Un besazo

  3. Anonymous dice:

    Precioso. Enhorabuena a Patricia y a Oscar. Y GRACIAS a Mar por el regalazo que ha hecho a su querido padre y a todos.

  4. ¡Muchas gracias! Ha sido un placer un y un honor para nosotros realizar este cuento. Un saludo,
    Patricia

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