EL SILBIDO MÁGICO DE DIEGO

EL SILBIDO MÁGICO DE DIEGO

IMAG-JPG_10
Aquí tenéis el Cuento ReContado que María José le ha regalado a su primo Diego.
El pasado 27 de julio fue su cumpleaños y recibió este precioso cuento como regalo.
María José me describió a Diego como un niño inteligente y alegre, al que le encantaban la música y las historias mágicas. Lo tenía muy fácil para realizar una maravillosa historia.
El paseo de Diego por tierras de Cañamero (Cáceres) buscando la fórmula del silbido mágico es acompañado por “La danza del Reloj” de Haydn.
Felicidades, campeón. Un placer realizar este cuento para ti.

EL SILBIDO MÁGICO DE DIEGO
Este cuento cuenta una historia de un niño llamado Diego.
Esta historia canta un cuento sobre un chico de Cañamero.
Inteligente, divertido y valiente.
Este cuento cuenta y canta,
Pues es una historia de sueños y magia.
Diego amaba la música,
Y su sueño era aprender a silbar.
Su cabecita siempre estaba llena de melodías.
Pero soñaba con silbarlas
Y viajar siempre saboreando la música
En sus labios y en su paladar.
El pequeño paseaba por la rivera del río Ruecas.
Su mochila estaba vacía.
Entonces, se encontró con su prima Yolanda.
          Para aprender a silbar, debes pescar UNA gota del río,
                Fresca y cristalina,
                Como la voz de un niño.
Diego la cogió y la metió su mochila.
UNA gota del río.
Y continuó su paseo.
Después, en el robledal,
se encontró con su prima Ana Belén.
          Para aprender a silbar,
debes atrapar DOS vuelos de mariposas,
                Alegres y vivaces,
                Como las notas de un flautín.
Diego las atrapó y las metió en su mochila.
UNA gota de río.
DOS vuelos de mariposas.
Y continuó su paseo.
Más tarde, en el molino de agua, se encontró con su prima María José.
          Para aprender a silbar,
debes coger TRES  hilos de seda,
suaves como las cuerdas de un violín.
Diego los atrapó y los metió en su mochila.
UNA gota de río.
DOS vuelos de mariposas.
TRES hilos de seda.
Y continuó su paseo.
 
A continuación, se encontró con su padre Diego,
Muy cerca de las pinturas rupestres de “Cueva de la Chiquita”.
          Para aprender a silbar, debes coger CUATRO colores diferentes,
Rojo, amarillo, verde y morado,
Como las teclas de un bello piano.
Diego los atrapó y los metió en su mochila.
UNA gota de río.
DOS vuelos de mariposas.
TRES hilos de seda.
CUATRO colores diferentes.
Y continuó su paseo.
Por último, Diego se encontró con su madre Guadalupe,
Próximo al Roquedo.
          Para aprender a silbar,
Debes coger CINCO cantos de la sierra,
Que suenen como tambores,
Y bailen danzas de indios.
UNA gota de río,
Como la voz de un niño.
DOS vuelos de mariposas,
Como las notas de un flautín.
TRES hilos de seda,
Como las cuerdas de un violín.
CUATRO colores diferentes,
Como las teclas de un bello piano.
CINCO cantos de la sierra,
Que suenan como tambores.
La mochila de Diego estaba llena.
La abrió con cuidado
Pues ya estaba preparado.
Se concentró…
Cogió aire y llenó sus pulmones
De gotas de río,
Vuelos de mariposas,
Hilos de seda, colores y tambores de indios.
Y, de forma mágica y sorprendente,
Diego, por fin, silbó.
El pequeño cantó melodías de cuentos.
Y la música de mil estrellas se introdujo en su boca
Y en su propio corazón.
Más que nunca.
Un silbido mágico.
Este cuento cuenta una historia de un niño llamado Diego.
Este historia canta un cuento sobre un chico de Cañamero.
Inteligente, divertido y valiente.
Este cuento cuenta y canta,
Pues es una historia de sueños y magia.
                                                                              Patricia García Sánchez – Cristina Blázquez Martín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *