LUCÍA, LA BOMBONERA

LUCÍA, LA BOMBONERA

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Nuestro encargo número 17 es “Lucía, la bombonera”, una preciosa niña a la que encantan las chocolatinas que su abuela Josefina le da. El cuento ha sido regalo por su cumpleaños.
En la historia, la pequeña Lucía prepara deliciosos bombones para sus primos Beatriz y Julio, que como cada verano, van a visitarla a Pamplona, su ciudad.
El cuento está acompañado por el “Vals de Amelie”. Esperamos que os guste.
Saboread la dulzura del cacao y los juegos infantiles, de belleza de las cosas sencillas. La magia.

 
 
LUCÍA, LA BOMBONERA
 
La pequeña Lucía era bombonera.
Había aprendido el oficio de su abuela Josefina,
experta en el arte de las chocolatinas
y en cómo hacer felices a sus nietos.
 
En su dulce factoría,
de paredes de terciopelo,
ventanas de ganchillo
y mostradores de cristal reluciente,
hacía y servía los mejores bombones de Pamplona.
 
Cada vez que las pequeñas campanas colgantes de la puerta repiqueteaban,
y un cliente entraba dentro de la bombonería,
la magia del chocolate surgía,
y todo se impregnaba de dulce y delicado aroma,
las ropas y cabellos,
el alma y los pensamientos.
El cacao venía de las selvas tropicales del Amazonas.
Los pequeños granos se molían
y se mezclaban con leche, mantequilla y azúcar.
Leche que ordeñaban de la misma Vía Láctea,
repleta de diminutas estrellas e hilo de plata.
Mantequilla que cocían en cuencos de barro y cuarzo,
de música barroca y cantos infantiles.
Y, por último, azúcar de caña de los ríos de la Vida,
donde confluye la belleza de las cosas sencillas.
Lucía quería regalar una caja de bombones
a sus primos Beatriz y Julio.
vendrían a visitarla como cada verano.
Lucía preparó dos cajas con siete bombones cada una.
Dos cajas con catorce bombones.
Dos veces siete.
Como las siete notas musicales.
Como siete son las escalas de un piano de cola.
Usó ingredientes secretos,
Que sólo su abuela conocía.
El primer bombón es de ALEGRÍA.
El segundo sabe a JUEGOS.
El tercero huele a AMISTAD.
El cuarto tiene sabor a CURIOSIDAD.
El quinto está hecho de BESOS.
El sexto es el bombón de ESCUCHAR.
Y el séptimo, y último, es la chocolatina de la SOLIDARIDAD,
Que puede repartirse en mil trocitos,
para que todo el que quiera pueda probarlo.
 
Las campanas de la puerta acaban de sonar.
Beatriz y Julio ya están en la bombonería.
Lucía les da sus cajas.
Dos cajas con siete bombones.
Catorce bombones en dos cajas.
Dos veces siete.
Los chicos la miran asombrados y felices.
Da igual el bombón que elijan,
pues todos están llenos de amor.
Y así, entre risas, juegos y cantos,
entre chocolatinas, estrellas y abrazos
pasan los primos, juntos, el verano.
Patricia García Sánchez – Cristina Blázquez Martín
EL VALS DE AMELIE ha sido la audición seleccionada para acompañar esta pequeña y dulce historia.
Felicidades, pequeña.

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