MARÍA, LA PRINCESA ARCOIRIS

MARÍA, LA PRINCESA ARCOIRIS

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El cuento de hoy es un encargo para una comunión. Es un Cuento Con Estrella titulado: “MARÍA, LA PRINCESA ARCOIRIS”, donde se unen los colores, la magia y los gustos de la pequeña.

Deseamos un Feliz Día a la princesa y esperamos que disfrute de nuestro cuento tanto como nosotros lo hemos hecho realizándolo. Podéis disfrutar, una vez más, de los preciosos dibujos de Óscar.

Y para acompañar el cantocuento, una música mágica: “Danza de Azúcar” del ballet de El Cascanueces, de Piotr Tchaicovsky.

MARÍA, LA PRINCESA ARCOIRIS
 
El 13 de Noviembre nació una princesa en el País SinColor.
 
 

Su nombre era María.

En aquél país todo era gris.
Las flores y los bosques,
el mar y la montaña.
A pesar de todo, 
la pequeña creció feliz.
 
 
 
 
En el castillo, había una biblioteca.
Un día, la pequeña cogió un libro desgastado.
María abrió sus grandes ojos con asombro,
cuando contempló sus láminas e ilustraciones.
Era lo más bonito que jamás había visto.
El color lo inundaba todo.
Y decidió salir de su castillo
a  buscar el color perdido.



Un caballo trotador le regaló el color blanco de sus crines,
y la siguió por siempre,
amigo y guardián de sus secretos.







 
 
Dos patines,
brillantes e invencibles,
le dieron el color azul,
El tinte celeste del mediodía.
Su color preferido.
 
 
 
 
 
 
 

Tres globos de neón,

flotaron a su alrededor.
Naranjas como un atardecer de otoño.
 
 
 

 
Cuatro mariposas de la noche,

le cedieron su color verde.

Y guardaron la cama de María,
cada una en una esquina,

protectoras de sus sueños y recuerdos.
 
 
 
 
 
 
Cinco notas musicales,
impregnaron el lugar de violeta.
Y María bailó entre lilas y lavandas,
orquídeas y dulces fragancias.


Seis estrellas de la noche,
deslizaron su amarillo como estelas,
y tocaron todo con su luz
con el poder de su belleza.
 
 
 
 

Por último, siete besos de amor

rozaron el rostro de María,
y el rojo de su inocencia y generosidad, 
completó la paleta de color.
 
 
 

Un espléndido arco iris se instaló en el País SinColor.
La princesa María lo contempló orgullosa,
mientras mil trocitos de confeti
estallaban como un gran fuego artificial.
 
 
 
 
María, se convirtió en la Princesa ArcoIris,
aquélla que con su sonrisa,
lo invade todo de música, color y alegría.

 

Patricia García / Óscar Luque Ruíz
 
Y para terminar, la música: EL HADA DE AZÚCAR de la Suite El Cascanueces de Tchaicovsky.
Una audición sencilla, breve, deliciosa y llena de color.

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