RECETA DE HELADO DE CEREZA

RECETA DE HELADO DE CEREZA

bailarinas.
Lola se puso en contacto conmigo para perdirme un cuento muy especial para su sobrina Sandra, como regalo por el día de de su comunión, que fue el sábado pasado, 7 de junio.
El resultado ha sido el cuento: RECETA DE HELADO DE CEREZA. Un cuento de hadas y helados con el precioso pueblo de Rute, en la provincia de Córdoba, como fondo. También, una familia unida y mucha alegría.
Acompañado por Danza del Hada del Azúcar del ballet El Cascanueces de Tchaicovsky.
Preciosas ilustraciones de Óscar para un texto lleno de magia.

RECETA DE HELADO DE CEREZA
Sandra vivía en Rute,
Un pueblo precioso de la provincia de Córdoba.
La sierra, como lienzo, lo abrazaba.
Los olivos, como alfombra, lo acariciaban.
El aroma a anís, susurraba melodías de magia.
 
Sandra tenía un sueño:
Convertirse en hada.
Un hada muy especial.
Todas las hadas de Rute tenían una especialidad.
Algunas, invisibles podían ser,
Otras, las cosas hacían desaparecer.
Las más traviesas, en sapos convertían a la gente,
Y las menos, hasta leían la mente.
Pero Sandra, era una experta  en el arte de hacer helados.
De vainilla, chocolate y fresa,
De plátano con nueces y stracciatela,
De yogur y leche merengada,
De menta,  chocolate y limón,
De café y turrón.
Su favorito era, sin duda,  el helado de cerezas.
El 7 de Junio, era un día muy especial.
Aquél día las hadas ancianas,
Concedían el don de la magia a una joven hada.
La aspirante debía enseñar algún don o genialidad,
Algo que la hiciera realmente especial.
Sandra mostraría su famosa receta:
El helado de cerezas.
La receta decía así:
INGREDIENTES
Una cucharada de azúcar
Dos huevos de corral
Tres besos de mar y montaña
Cuatro semicorcheas aflamencadas
Cinco letras de un cuento maravilloso
Seis cerezas mágicas de la sierra de Rute
Siete hojas de hierbabuena
PREPARACIÓN
1.       Lavar y deshuesar las cerezas con cuidado de no perder su color.
2.       En un cazo, poner a fuego suave, las cerezas, el azúcar,  la hierbabuena y las letras de un libro maravilloso.
3.       Triturar la mezcla con paciencia, buen humor y una sonrisa amplia.
4.       Montar la nata con los huevos de corral e  incorporar las cerezas.
5.       Darle unos toques con la varita mágica.
6.       Volcar la mezcla en un recipiente de helados e introducirlo en un congelador  junto a las semicorcheas aflamencadas.
7.       Remover la mezcla cada media hora para deshacer los cristales de hielo.
8.       Degustar con barquillos y un poco de anís.
Aquella mañana despertó con ilusión.
Entre todos,  la ayudaron a prepararse.
Su hermana Araceli  le trajo dos bailarinas
con suaves lazos de color rosa,
para  colocar en  sus pies desnudos
y bailar un ballet de susurros.
Su amiga Carla le regaló una corona de flores,
De las sierras de Rute.
De amapolas y violetas,
De margaritas y dientes de león.
 
Sus  primos Álvaro y Nicolás
 le confeccionaron  una mochila
de sueños y aventuras.
Dónde meter mapas secretos,
Tesoros misteriosos
Y bosques encantados.
Más tarde, Mamen le regaló una caja de música.
Su melodía se introdujo en su corazón.
Y ya jamás la abandonó.
El abuelito, desde el cielo,
cogió la estrella más preciosa y brillante,
y la engarzó en una rama de olivo.
Después, sopló lentamente sobre ella.
Entonces, una  increíble varita mágica
Apareció en la mesilla de Sandra.
Su tía Lola, Myriam y Carmen,
Tricotaron  unas alas deslumbrantes,
Con seda de mariposas de Asia,
E hilo de plata y vainilla.
Por último, papá y mamá,
la ayudaron a colocar todo en su sitio.
Primero, trenzaron  las bailarinas en sus pies desnudos.
Después, la peinaron  y colocó en su cabello la corona de flores.
Más tarde, alzaron en su espalda, la mochila de los sueños.
Con cuidado,  le enseñaron  a manejar la varita mágica.
Finalmente, cosieron  dos  alas a su espalda.
Sandra, con su alegría y simpatía,
Con  coraje y valentía,
Cocinó el helado más rico
Que jamás nadie había probado:
El helado de cereza.
Las hadas ancianas quedaron entusiasmadas.
El 7 de Junio, Sandra fue coronada  “joven- hada”,
En un pueblo precioso, de la provincia de Córdoba.
La pequeña es feliz.
Ha conseguido su sueño.
Y entre  recetas de helado y magia
Pasa sus días en Rute,
Junto a su familia y mucha alegría.
                                               Patricia García Sánchez  – Óscar Luque Ruíz

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